martes, 31 de diciembre de 2013

La curva imposible

La calidad, fuerza y potencia en su pierna izquierda le caracterizan, Roberto Carlos es uno de los mejores laterales que han existido en el fútbol. El brasileño es puro músculo, a pesar de medir 1'68 metros es todo un portento físico con un disparo fuera de lo común.

El lateral zurdo ha protagonizado goles increíbles, la mayoría de tiro libre; de estos cabe destacar el espectacular lanzamiento con el que dejó perplejo al guardameta francés Fabian Barthez, al conseguir una curva nunca vista antes en un disparo.



A 35 metros de la portería, minuto 21 en el Stade Gerland de Lyon contra la selección francesa en el Torneo de Francia (torneo organizado por Francia para comprobar las instalaciones antes del Mundial del 98), el 3 de junio de 1997. Roberto Carlos marcaría el mejor gol de falta directa de la historia.
Roberto colocó el balón en el suelo y cogió carrerilla, tras coger más de 10 metros de carrerilla comenzó a correr hacia el balón, todos pensaban que le pegaría con el empeine pero no, el ex-madridista golpeó el balón con el exterior de su pie izquierdo y antes de que el portero pudiera hacer algo Roberto Carlos ya estaba celebrando el gol. Lo curioso e increíble del gol no es la velocidad del balón, sino la trayectoria que hace.
Al pegarle con el exterior del pie izquierdo el balón cogió efecto y se fue hacia la derecha de la barrera, evitándola. Tras pasar la barrera un recoge pelotas a 10 metros de la portería se agachó pensando que el balón le iba a dar y el portero ni se movió pensando que iba fuera, como la mayoría de los espectadores en aquel estadio, pero el balón acabó dentro de la red, consiguiendo una curva casi imposible de repetir.



La trayectoria del balón ha sido estudiado por muchos científicos.

martes, 24 de diciembre de 2013

Maradona vs Inglaterra


El Argentina-Inglaterra, el 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca de la Ciudad de México ante 114.580 espectadores en los cuartos de final del Mundial de México del 86, sería el partido más recordado de Diego Armando Maradona.

Antes de comenzar, el encuentro ya estaba marcado por la rivalidad de ambos países tras La Guerra de las Malvinas.
El partido contó con dos de los goles más recordados en la historia del fútbol, conocidos como La mano de Dios y el Gol del Siglo.
Según Valdano, en aquel partido Maradona mostró las dos formas de ser del argentino, en el primer gol mostró la trampa o la picardía y en el segundo mostró el virtuosismo y la habilidad.




La mano de Dios

Uno del los goles más polémicos de la historia de los mundiales se produjo en el minuto 51, el empate a cero seguía en el marcador, el defensor inglés Steve Hodge rechazó erróneamente el balón hacia su propia portería y, en una pelota disputada entre Maradona y el portero inglés Peter Shilton, el jugador argentino levantó su puño izquierdo que impactó en el balón y lo envió a la red haciendo el 1-0.
El gol se llama de esta manera por las declaraciones de Maradona, tras terminar el partido y ser preguntado si lo había metido con la mano; “Lo marqué un poco con la cabeza y un poco con la mano de Dios”

Tras 19 años y mucha polémica Diego admitió que había tocado el balón con la mano:
  "A veces siento que me gustó más el de la mano, el primero. Ahora sí puedo contar lo que en aquel momento no podía, lo que en aquel momento definí como La mano de Dios...Qué mano de Dios, ¡fue la mano del Diego!".








El Gol del Siglo

Además de La mano de Dios, ese día, se marcaría el mayor gol jamás visto en la historia del fútbol.
Minuto 55', Maradona acababa de marcar el primer gol del partido, Argentina necesitaba un gol más para cerrar el partido casi por completo y Diego lo sabía, recibió el balon en su propio campo y regateó a seis jugadores (Glenn Hoddle, Peter Reid, Kenny Sansom, Terry Butcher, Terry Fenwick y al portero Shilton) y marcó gol. Los espectadores no se lo podían creer, no podían contener su euforia, acababan de presenciar una obra de arte, acababan de presenciar El Gol del Siglo.
El Gol del Siglo (denominado así por la FIFA) es una maravilla de jugada de un genio de otro mundo. El gol es una combinación de velocidad, regate, agilidad y lucha. Es un gol de otro planeta que solamente alguien como Maradona puede marcar.
Es, en definitiva, el mejor gol de la historia.




"El segundo gol creo que es el gol soñado. Yo en Fiorito soñaba con algún día hacer un gol así en la canchita, con el Estrella Roja, y lo hice en un Mundial, para mi país y en una final".
                                                                             Así recordaba Diego el Gol del Siglo







Resultado Final: Argentina 2-1 Inglaterra



"Era como ganarle a un país, no a un equipo de fútbol. Si bien nosotros decíamos, antes del partido, que el fútbol no tenía nada que ver con la Guerra de las Malvinas, sabíamos que habían muerto muchos pibes argentinos allá, que los habían matado como a pajaritos...Y esto era una revancha, era recuperar algo de las Malvinas. Estabamos defendiendo nuestra bandera, a los pibes muertos, a los sobrevivientes..."
                                        Así comentaba Diego aquel partido contra Inglaterra años después

Argentina acabaría ganando aquel Mundial y Maradona acabaría recibiendo el Balón de Oro.

 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Un gol épico

Un gol más que épico, el FC Porto ganó la liga tras vencer a su máximo rival en la penúltima jornada marcando gol en el minuto 93. No hay mejor forma de ganar un campeonato.

jueves, 12 de diciembre de 2013

El taconazo de Madjer


“Pudo haber sido el mejor gol que yo haya visto, si él no hubiera mirado hacia atrás”.

Estas son las declaraciones de  Pelé sobre el gol de Rabah Madjer en la final de la Copa de Europa de 1987 (ahora  Champions League). En esa final se enfrentaba el todopoderoso Bayern de Munich de Matthäus  y el F.C. Porto de Paulo Futre. Aquella final fue disputada en el histórico Estadio Prater (el segundo estadio que más finales de Copa de Europa ha albergado), actualmente conocido como Estadio Ernst Happel (en honor al mítico jugador y entrenador austríaco).
El Bayern disputaría la final sin su capitán, Klaus Augenthaler (sancionado) y el Oporto la disputaría sin su delantero Fernando Gomes (lesionado).



Ante 62.000 espectadores el árbitro belga, Alexis Ponnet, pitaba el inicio del partido. Sin su delantero estrella, Artur Jorge (entrenador del conjunto portugués), planteó el partido con cinco centrocampistas para intentar frenar a los alemanes. El Bayern dominaba el encuentro sin problemas, el Oporto se limitaba a defender y, cuando tenía la pelota, a pasar en corto entre sus centrocampistas. En el minuto 26 llegó el primer gol del partido, lo marcaba Ludwig Kögl de cabeza tras un saque de banda. El Bayern se adelantaba en el marcador, 1-0.
Con el gol de Kögl, el Oporto tenía que buscar generar ocasiones de gol, Artur Jorge ordenó que Paulo Futre se pusiera en punta. Pero de poco sirvió, el Bayern tuvo tres ocasiones de gol más por ninguna del Oporto antes de que el árbitro señalara el descanso.
Los pronósticos se cumplían, el Bayern ganaba y ganaba bien, sin complicaciones.

Tras el descanso se esperaba más de lo mismo, dominio del Bayern y juego táctico de Artur Jorge. Pero no, en la segunda parte el conjunto blanquiazul reaccionó. Con la entrada de Juary y la salida de Quim, Futre volvió a la banda. El Oporto consiguió adormecer a un rival muy, demasiado, confiado. Tras tener controlado el encuentro dieron con la clave y atacaron. Futre en el minuto 65, con una jugada increíble al puro estilo Maradona, en la que dejó atrás a Nachtweih, Eder y Pflügler, dio el primer aviso. 



A Artur Jorge le gustaba lo que estaba haciendo su equipo, pero seguían sin marcar, y por eso dio entrada al centrocampista Antonio Frasco retirando al central Augusto Inácio. Con dos cambios hechos, los dos ofensivos, el Oporto iba a por todas, necesitaba marcar, y así fue. En el minuto 77 marcaba Rabah Madjer de tacón con su famoso 'tacón de Alá'. Los blanquiazules marcaron tras un centro forzado de Juary que remató Rabah Madjer de tacón, un gol magnífico, un taconazo increíble. Para muchos fue el mejor gol en una final de Copa de Europa. 



Tras el gol, el Oporto se vino arriba y en el minuto 81, el mejor jugador árabe de todos los tiempos, Madjer, dejó sentados a Winklhofer y Nachtweith, y centró el balón al área. Ahí se encontraba Juary, que la empujó para dar la victoria a su equipo. El brasileño y sus compañeros celebraron el gol por todo lo alto. Los 20.000 aficionados portugueses que ahí se encontraban no se lo podían creer, acababan de remontar el partido al todopoderoso equipo alemán. 



El técnico alemán, Udo Lattek, no dio el partido por perdido y mandó salir al centrocampista Flick, dando entrada al delantero danés Lars Lunde; pero de poco sirvió.
El árbitro pitó el final del partido y en cuadro portugués enloqueció, acababan de ganar su primer título europeo. Todo gracias a Rabah Madjer y esos tres minutos de éxtasis. 




El gol de Madjer:





     
       


viernes, 15 de noviembre de 2013

Materazzi y Rui Costa

Un Derby Della Madonnina nunca deja indiferente a nadie y este partido no iba a ser para menos.
Estaba en juego pasar a semifinales de la Champions League, la ida en San Siro había sido catenaccio en estado puro, con una victoria del Milan con dos goles en jugadas a balón parado (Jaap Stam 45+1' , Shevchenko 74').

La vuelta en el Stadio Giuseppe Meazza se jugó el 12 de abril de 2005, pero el partido no fue recordado por una gran remontada del Inter de Milan o por una goleada humillante del Milan, sino que el partido fue recordado por una famosa imagen protagonizada por Materazzi y Rui Costa. 

Ante un abarrotado y colorido estadio, el partido comenzó con el Inter en busca de la portería rival, mientras que los rossoneri esperaban su oportunidad a la contra. Sin embargo, el juego estaba continuamente parado debido a las numerosas faltas cometidas en los primeros minutos por ambos equipos.
Y si ya lo tenía muy difícil el equipo de Mancini para remontar la eliminatoria todo se le complicó aún más a la media hora de juego tras un golazo de Shevchenko desde fuera del área que superó a Toldo por su palo largo. Con este gol, los nerazzurri necesitaban cuatro goles para clasificarse para semifinales.

En el minuto 73 el árbitro Markus Merk, tras anular un gol al jugador del Inter Esteban Cambiasso, suspendió el partido durante 20 minutos por el lanzamiento de bengalas por parte de los aficionados del Inter. 



Una de las bengalas lanzadas impactó sobre el hombro izquierdo del portero milanista Dida. Abbiati acabó por sustituir al brasileño.




Cuando los jugadores volvieron a salir al terreno de juego para reanudar el encuentro, más bengalas volvieron a caer sobre la portería rossoneri. El colegiado alemán suspendió de manera definitiva el encuentro. 





Con la suspensión definitiva del partido cayeron más botellas, papeles y bengalas, el Giuseppe Meazza parecía un infierno. Entre tanto jaleo estaban dos jugadores rivales, Marco Materazzi y Rui Costa, apoyados uno sobre el otro, los dos apreciando o incluso disfrutando del caos; algo brillante, casi sin querer.



La foto es perfecta, una obra de arte en la se puede ver todo lo bueno y malo del fútbol. Enseña que el fútbol es simplemente un deporte, que hay disfrutar de él.
Habrá quien se lo tome más enserio y quien menos, ahí ya depende la pasión, envidia, amor, orgullo y odio de cada uno. Por mucha rivalidad que haya entre unos aficionados y otros, siempre tendrán algo en común, y eso es la pasión por este maravilloso deporte llamado fútbol.

Más imágenes del partido:










Vídeos:

Resumen del partido


Bengala golpea en Dida


Bengala golpea a Dida (grada)


Suspensión del partido


Lanzamiento de bengalas  (Curva Nord)


martes, 12 de noviembre de 2013

Heroica remontada del 'Super Depor' ante el Milan

El Deportivo de la Coruña llevaba más de una década en la cima del fútbol español, pero le faltaba la guinda del pastel que le convertiría en un grande de Europa. 

Esa guinda podía llegar en la temporada 2003/04, el 'Super Depor' quería lograr un milagro remontando un 4-1 que se produjo dos semanas antes en San Siro contra el A.C. Milan. En aquel partido el Depor fue derrotado por un implacable conjunto rossoneri, pese a adelantarse en el marcador tras un gol de Walter Pandiani y desplegar un impresionante juego durante la primera mitad. Pero la fortaleza del Milan se hizo evidente cuando sorprendentemente anotaron cuatro goles en tan solo nueve minutos, dejando a los españoles con la necesidad de lograr, al menos, una victoria por 3-0 para conseguir la clasificación para semifinales de la Champions League.

Antes del partido Javier Irureta, técnico del Deportivo, se mostraba con esperanza: "Los milagros a veces ocurren". El técnico italiano Carlo Ancelotti no se mostró de acuerdo: "Nosotros no nos planteamos la idea de perder".



Llegó el día, 7 de Abril de 2004, en el Estadio Municipal de Riazor.


El árbitro suizo Urs Meier pitó el inicio del partido y el Depor tardó tan solo cinco minutos en marcar el primer gol, así es, en el minuto 5 Alberto Luque puso un balón para Pandiani, éste con un gran movimiento se marchó de los defensores milanistas y disparó desde la frontal del área un lanzamiento ajustado al palo izquierdo de la meta defendida por Dida consiguiendo así el primer gol de la remontada blanquiazul. La afición y jugadores herculinos lo veían posible, querían lograr el milagro.


Tras el gol, los gallegos seguían teniendo el dominio de la pelota, la ocasión más clara después del gol fue un disparo de Víctor Sánchez que dio en el larguero después de rebotar en Giuseppe Pancaro.
A los 20 minutos, Kaká dispuso de una gran oportunidad para empatar el encuentro. El brasileño se marchó en velocidad de Naybet y encaró a Molina, pero éste desvió la pelota evitando el empate. 


Cinco minutos después, una gran combinación entre Víctor y Valerón acabó con el lanzamiento del canario, aunque la intervención de Dida evitó el segundo tanto gallego.
En los últimos minutos de la primera mitad hubo un gran aumento de intensidad. A falta de diez minutos para el descanso, en el 35', Luque puso un buen centro desde la izquierda que remató Valerón con un buen remate de cabeza que acabó en el fondo de la red. 


Pero un 2-0 no era suficiente, el Deportivo necesitaba marcar otro gol más y eso mismo ocurrió.
Minuto 44, Ancelotti ya estaba pensando en la charla que le daría a sus jugadores en el descanso y los jugadores italianos querían que el árbitro pitara ya el final de la primer mitad. Pero ahí estuvo Luque que recogió una pelota que no llegó a despejar Nesta. El internacional español se marchó de Cafu y batió al portero brasileño. El deportivismo estalló, con este gol el equipo gallego estaba clasificado para las semifinales de la Champions League por primer vez en su historia.



La segunda mitad comenzó con un mayor dominio del juego por parte del Milan. Carlo Ancelotti y sus jugadores sabían que necesitaban marcar un gol, y por eso se lanzaron al ataque. 
Sin embargo, fue el Depor quien tuvo la primera ocasión de la primera mitad. En el minuto 55, Valerón dejó la pelota para Víctor, que desde dentro del área grande mandó un disparo desviado.
Carlo veía como el Milan no generaba ocasiones y puso sobre el terreno de juego parte del arsenal ofensivo que tenía en el banquillo. Serginho en el 59' e Inzaghi en el 67' sustituyeron a Pirlo y Tomasson, respectivamente. A pesar de los cambios el Deportivo siguió desplegando un gran juego.
Fran, que había saltado al campo en el 66' sustituyendo a Luque, fue el autor del cuarto y último gol. El centrocampista gallego recogió el esférico en el pico del área tras una jugada magistral al primer toque y con un potente lanzamiento, que tocó en Cafu, batió a Dida. Aun quedaba mucho partido pero los jugadores y aficionados ya sabían que tenían pie y medio en semifinales. El Deportivo estaba haciendo algo increíble.


En el minuto 77, Ancelotti sustituyó a Pancaro y entró al campo Rui Costa. Molina también se quería sumar al festival de su equipo y desvió a córner con una gran parada un disparo de Rui Costa.


Cada vez quedaba menos y el Depor ya se veía en semifinales por mucho que atacara el Milan. En el 87' Irureta hizo el segundo cambio, sustituyendo a Duscher por Sergio González.
A falta de dos minutos para el final del partido, el Milan dispuso de su última oportunidad para alargar el partido otros 30'. Kaká cedió la pelota a Inzaghi, el delantero italiano remató un disparo flojo directo a las manos del guardameta español. Para finalizar el partido, el técnico del cuadro blanquiazul sacó a Juan Carlos Valerón que recibió una gran ovación de Riazor para dar entrada a Djalminha. 

Con el pitido final estalló la locura en Riazor, el Deportivo acaba de lograr un milagro. El 'Euro Depor' acababa de ganarle 4-0 al vigente campeón de Europa, ni os jugadores ni los aficionados coruñeses se lo podían creer. El Deportivo de la Coruña acababa de entrar en la historia del fútbol europeo.








Declaraciones tras el partido que para algunos fue un milagro y para otros, un desastre:

Carlo Ancelotti: "El Deportivo de la Coruña hizo todo bien y le salió todo. En cambio a nosotros no nos ha salido nada. Lo único que podemos hacer ahora es concentrarnos en nuestra liga, ganarla y analizar en privado lo que ha sucedido en Liga de Campeones".

Fran: "Superamos el cansancio y en la segunda parte corrimos igual que en la primera.

Manuel Pablo: "Hicimos un gran esfuerzo y en todo momento atacamos con determinación desde los primeros minutos. Lo hemos hecho para estar más cerca de la final. Debemos ir poco a poco".

Luque: "Merecemos un diez, al igual que los aficionados. Ha sido la mejor noche de mi carrera, pero todo este esfuerzo no servirá para nada si no llegamos a la final".

Cafú: "Es una derrota muy difícil de explicar. Duele mucho pero este resultado dice mucho de la calidad que tiene nuestro rival.

Aquí el resumen del partido:




Aquí el especial de Canal+ sobre el encuentro:

  

domingo, 27 de octubre de 2013

Los Magiares Mágicos 4-2 La Garra Charrúa


Una de las semifinales de la Copa del Mundo de 1954 enfrentaba a dos grandes selecciones. Aquel 20 de Junio en el El Stade Olympique de La Pontaise, Laussane (Suíza) se enfrentaban Hungría y Uruguay.
Uruguay en aquel momento era campeona del Mundo y favorita para llevarse el Mundial de nuevo.
Hungría no participó en el Mundial anterior (por motivos políticos) pero venía de ganar los tres partidos previos con una media de 7 goles por partido. Aquella Hungría, según los que la vieron jugar, era la maquinaria de fútbol más perfecta de este deporte. Su fútbol es conocido como el precursor del fútbol total, era pura magia (de ahí que se les llame a los jugadores que formaron parte de esa selección húngara como 'Los Magiares Mágicos').
En aquel partido ninguna de los equipos pudo contar con sus capitanes, Puskas (Hungría) y Obdulio Varela (Uruguay), de todas formas se esperaba todo un partidazo.




ALINEACIONES

Hungría

Alineado
[1] Gyula GROSICS (GK)
[2] Jeno BUZANSZKY
[3] Gyula LORANT
[4] Mihaly LANTOS
[5] Jozsef BOZSIK (C)
[6] Jozsef ZAKARIAS
[8] Sandor KOCSIS
[9] Nandor HIDEGKUTI
[11] Zoltan CZIBOR
[16] Laszlo BUDAI
[19] Peter PALOTAS

En el banquillo
[7] Jozsef TOTH
[10] Ferenc PUSKAS
[12] Bela KARPATI
[13] Pal VARHIDI
[14] Imre KOVACS
[15] Ferenc SZOJKA
[17] Ferenc MACHOS
[18] Lajos CSORDAS
[20] Mihaly TOTH
[21] Sandor GELLER
[22] Geza GULYAS

Entrenador
Gusztav SEBES (HUN)


Uruguay

Alineado
[1] Roque MASPOLI (GK)
[2] Jose SANTAMARIA
[3] William MARTINEZ (C)
[4] Victor RODRIGUEZ ANDRADE
[8] Juan HOHBERG
[10] Juan SCHIAFFINO
[11] Carlos BORGES
[16] Nestor CARBALLO
[17] Luis CRUZ
[18] Rafael SOUTO
[19] Javier AMBROIS

En el banquillo
[5] Obdulio VARELA
[6] Roberto LEOPARDI
[7] Julio ABBADIE
[9] Oscar MIGUEZ
[12] Julio MACEIRAS
[13] Mirto DAVOINE
[14] Eusebio TEJERA
[15] Urbano RIVERA
[20] Omar MENDEZ
[21] Julio PEREZ
[22] Luis Ernesto CASTRO

Entrenador
Juan LOPEZ (URU)



Hungría comenzaría ganando con gol pronto de Czibor a los 12 minutos.
Poco a poco Uruguay se fue animando pero no pudo hacer nada ante el juego de Hungría que siguió insistiendo contra la portería uruguaya.
Pepe” Schiaffino y Javier Ambrois generaban alguna ocasión pero ninguna muy clara. 
El árbitro galéMervyn Griffith pitaba el final de la primera parte con un 1-0 en el marcador.

Al inicio de la segunda parte, en el 46', Hidegkuti conectó un centro y marcó el segundo tanto para Hungría.
A pesar de estar dos goles por debajo, Uruguay no dio el partido por perdido y siguió insistiendo. Hohberg tuvo el tanto en dos ocasiones pero sus disparos no fueron todo lo preciso que se esperaban.

Hungrídominaba el balón pero Uruguay reaccionó y fue arrollador en los últimos 25 minutos. El primer gol de Uruguay, fue una gran jugada entre Schiaffino y Ambrois que le posibilitó a Hohberg concretar el 1-2.

A partir del 1-2 el partido cambió por completo, Uruguay empezó a atacar insistentemente la portería húngara; mientras que Hungría se limitaba a esperarles atrás con siete defensas.

Cada vez quedaba menos para que el árbitro pitara el final y por mucho que atacara Uruguay, el 2-1 parecía sellado. A falta de tres minutos, nuevamente apareció Schiaffino rompiendo la defensa y cediendo el balón a Hohberg. El goleador regateó al meta Grosics y disparó fuerte y arriba haciendo inútil el cierre de los defensas húngaros.
El estadio, volcado del lado de los uruguayos, estalló. Y mientras los húngaros se llevaban las manos a la cabeza y los fotógrafos invadían el campo, Hohberg cayó al suelo fulminado.

La emoción del jugador fue tal que tuvo que ser atendido antes de volver al campo. La imagen del jugador sentando en el campo mientras se le masajea el pecho es una de las mejores imágenes de la historia de la Copa del Mundo.
Segundos antes, Carlos Solé (famoso comentarista uruguayo) se quedaba sin voz gritando ” goool, goool uruguayo, Hohberg, goool uruguayo, Hohberg, el león herido sacude su melena” y se excusaba no puedo seguir trasmitiendo.




Tras la celebración del gol y el desmayo de Hohberg ya se había llegado al 90'. El partido estaba a punto de acabar. Pero Uruguay quería otro gol más y la famosa garra charrúa volvía a aparecer: en la última jugada del partido Schiaffino regateó al guardameta uruguayo y disparó a puerta vacía pero la pelota quedó muerta en un charco de agua que había en el área pequeña y Lorant acabó por despejar la pelota.

Sonó el pito final y ambos equipos, exhaustos, se prepararon para la prórroga. Ya se sabía que Alemania habíganado a Austria por 6-1 y era finalista.

En la prorroga el encuentro siguió siendo de ida y vuelta. Schiaffino estrelló dos balones en los postes, pero los húngaros tambiéatacaban la portería rival, sobretodo con centros buscando a Kocsis (conocido como el 'Cabeza de Oro', considerado el mejor rematador de cabeza de toda la historia).
Nadie se movía de sus asientos. La emoción era enorme.
Rodríguez Andrade, el mejor central uruguayo, tuvo que ser atendido fuera del campo por una lesión y Hungría lo aprovechóLa baja del defensa celeste fue clave.
Kocsis, un delantero fuera de serie, se aprovechó de ello, remató dos centros al área y marcó dos goles. En el 111' y 116'.
Uruguay acababa de perder su primer partido en una Copa del Mundo.



"Nunca nos habíamos enfrentado a un equipo tan bien dotado técnicamente y tan aguerrido” declaraban los húngaros, añadiendo que el tremendo esfuerzo que nos implicó vencer a Uruguay seguramente incidirá a la hora de decidir la final ante Alemania.

Y así fue.

Hungría perdería la final del Mundial contra Alemania, quien le remontó dos goles. Tres a dos para los teutones marcaba el marcador del estadio de Berna, consagrando a Alemania por primera vez como Campeón del Mundo. Este partido sería considerado como el "Milagro de Berna".

Pero lo que más se recuerda del Mundial 1954 no es la formación teutona que se quedó con el título, sino la exposición futbolística que desplegaron húngaros y uruguayos en lo que la prensa denominó como el partido del siglo (posteriormente el Italia-Inglaterra de 1970 se quedaría con este nombre).


Curiosidades:

La Copa del Mundo de 1954 fue el primer Mundial televisado.



Kocsis fue el máximo goleador de aquella Copa del Mundo con 11 goles.
Kocsis ha marcado 75 goles en 68 partidos con Hungría (es el 4º máximo goleador de todas las selecciones, pero el que mejor promedio tiene de los 10 primeros).

Records establecidos por los Magiares Mágicos en el Mundial 1954 que siguen sin ser batidos:
- Más goles marcados (27)
- Media de goles más alta por partido (5.4)
- Diferencia de goles más alta (+17)
- Media de la diferencia de goles más alta por partido (+3.4)
- Resultado más abultado (Hungría 9-0 Corea del Sur, igualado por Yugoslavia 9-0 Zaire)